Crece Omaha
Una modalidad que no deja de ganar adeptos por su dinámica y complejidad es la denominada Omaha. Su evidente proximidad en las características de juego con el Texas Hold’em la convierte en la primer opción para quienes buscan alternativas a la más popular de las mesas de poker. Pero esa misma proximidad suele tornarse en contra de sus propios participantes. El motivo por el cual algunos jugadores terminan siendo víctimas de esta modalidad es básicamente que muchos tutoriales de internet explican sólo parcialmente el modo de jugar.
La mecánica de juego es simple: luego del pago de las ciegas pequeña y grande cada jugador recibe cuatro cartas tapadas. En esta instancia comienzan las rondas de apuestas. Como en el Hold’em, lo siguiente es la bajada de las tres primeras cartas comunitarias. Ronda de apuestas. Cuarta comunitaria. Apuestas otra vez. River y sprint final de fichas. El mejor juego se queda con todo… hasta aquí, ninguna novedad; sin embargo hay un detalle que es el dolor de cabeza más grande de los nobeles en estas lides: ¿cómo se conforma el juego en esta modalidad? En plan de evaluar una jugada, las confusiones no son ni muy esporádicas ni menores, sino muy por el contrario: he chateado con muchos jugadores principiantes que no entendían, por ejemplo, cómo habían perdido teniendo el As de un color y cuatro comunitarias compartiendo el mismo; frente a un Jack y un dos del palo en cuestión. Muchos de los tutoriales y artículos explicativos al respecto tienen una manera parcial de dar cuenta de este detalle: sólo dos cartas de las propias pueden utilizarse para armar la jugada. Verdad a medias: en el Omaha no sólo pueden usarse dos cartas propias… DEBEN. A diferencia de Hold’em, que nos permite desde tres hasta la totalidad de las cartas comunitarias para definir nuestro juego, en el Omaha son tres y sólo tres cartas compartidas las que intervendrán en la operación. Osea: dos de la mano y tres de la mesa.
Otra cuestión que resulta conflictiva para los principiantes es adaptarse a jugar Hi/Lo; ya que esta variante en el Texas no existe. En ella se reparte el premio en partes iguales entre la mano que obtuvo la mejor jugada y la que obtuvo las cinco cartas desiguales más bajas. Paradógicamente, la mano más baja posible es As, 2, 3, 4, 5; que, al ser también escalera puede dar ambos premios. Considere por otra parte que la mano “Lo” se rige bajo la condición denominada Eight or Better, lo que implica que la jugada se considerará sólo si la carta más alta es un ocho. En caso de no cumplir con este requisito, el premio a la mano baja quedará desierto y la mano “Hi” se alzará con todo el bote. Si no hay advertencia alguna con respecto este criterio, el modo de juego es el mismo que el del Hold’em, lo que simplifica enormemente su comprensión.
El Omaha, si bien resulta muy dinámico y divertido, no es una variante de poker aconsejable para quien esté haciendo sus primeras armas; ya que exige un alto nivel de concentración y cálculo. Pero aquellos que ya llevan un tiempo sentados frente al verde paño encontrarán en él un desafío difícil de igualar. De hecho, muchos de los jugadores del circuito PRO, además de participar de los Main Event de los torneos, todos bajo la modalidad Texas Hold’em; también se anotan a jugar Omaha por ser la que más ejercicio mental requiere.
Cabe destacar también que, luego de la modalidad Texas Hold’em, según muchos de los sitios online para jugar póker, Omaha es la segunda en el ranking de popularidad. En este tipo de comunidades encontrará la posibilidad de jugar tanto en dinero real como ficticio; no somos amigos de esta última porque la manera de jugar de los integrantes de las mesas, al no poner nada en juego, desvirtúa en realidad el espíritu de las partidas, pero no le vendrá mal a la hora de ir ganando en experiencia con respecto principalmente a la dinámica del juego. Al momento de participar en las mesas de pago advertirá una manera de intervenir mucho más conservadora; téngalo en cuenta, ya que no encontrará aquí jugadores tirando fichas como en la versión gratuita.
Si se anima a unas manos de Omaha, no pierda de vista cual es el criterio de premiación de la mesa, y si es Hi/Lo, y recuerde que el Lo no se trata del juego más bajo como sostienen algunos tutoriales poco precisos, sino las cinco cartas con diferente valor entre sí y menores a ocho. Inténtelo jugando en las variantes Limit o Pot Limit, para restarle algo del vértigo que tiene hacerlo con apuestas ilimitadas y así le permita ir haciéndose de confianza.
Si es exigente, créame, el Omaha es el juego que dará su talla.